Un nuevo descuido de la cantante británica Lily Allen, la convirtió nuevamente en la protagonista de un topless.

El hecho ocurrió cuando Allen se asomó al balcón de uno de los hoteles en Venecia sin nada puesto, mientras las atentos paparazzis disparaban los sus flashes de sus cámaras sin cesar.
Sam Cooper, novio de la cantante, corrió en su auxilio y trató de cubrirla como pudo, evitando que Lily siga mostrando más de lo debido.
