
La actriz Melanie Griffith abandonó la clínica Cirque Lodge, tras dos largos meses de internamiento voluntario para seguir su tratamiento con el fin de acabar con sus adicciones.
La esposa del actor español, Antonio Banderas, estuvo siguiendo un plan rutinario de refuerzo de su tratamiento contra la adicción al alcohol y medicamentos, un problema que decidió corregir hace unos años.
Griffith, de 52 años, celebró su regreso a casa con una comida en el restaurante Mr. Chow, en Beverly Hills, lugar donde la actriz se dejó ver muy sonriente y con un magnífico aspecto.
Banderas, que acaba de finalizar el rodaje de ‘You will meet a tall dark stranger’, bajo las órdenes de Woody Allen, ha estado muy pendiente de la salud de su esposa, a quien siempre manifestó su apoyo incondicional.
Enhorabuena para Melanie Griffith y su familia.