Esta nueva edición de los premios Grammy, el evento más importante en la industria musical, evoca en la memoria de la cantante Rihanna un hecho vergonzoso que le impedirá ofrecer un show en la celebración.
Tras casi un año de haber sido agredida física y psicológicamente por su ex pareja, el rapero Chris Brown, la intérprete de Barbados parece poco dispuesta a cantar este año en la ceremonia, pues opina que con el escándalo del año pasado ya ha tenido bastante.
"No, no voy a actuar. El año pasado arruinamos totalmente el show", ha declarado la cantante durante una entrevista en el programa de radio de Carson Daly.
Recordemos que el año pasado la actuación de Rihanna se suspendió porque la cantante se encontraba hospitalizada, tras ser agredida por Brown la noche antes de la ceremonia y ella teme la reacción de la gente este año.
"Probablemente estarán furiosos conmigo", supone, la intérprete de ‘Russian Roullete’, nominada en la categoría Mejor colaboración de rap, junto con Jay-Z y Kanye West por el tema ‘Run this town’.
Rihanna no tiene por qué sentir vergüenza de nada, ella sólo fue una víctima en ese desagradable episodio. Esperemos que cambie de opinión y suba a los escenarios.