
Según publica el diario estadounidense National Enquirer, la actriz Katie Holmes ha dado un ultimátum a su marido, el también actor, Tom Cruise, para que convenza a su familia de que deben marcharse del hogar que comparte con su esposa e hija.
Al parecer, en la casa familiar de Holmes y Cruise, aparte de la pareja y su hija Suri, allí viven también los hijos adoptados del actor, su madre, su hermana y sus tres sobrinos.
Según afirma el tabloide, "puede llegar a haber hasta diez familiares a la vez viviendo en la casa; añádele los empleados de servicio y aquello parece la Estación Central de Nueva York".
"Después de divorciarse de Nicole Kidman, Tom invitó a su madre a vivir con él. Pero su hermana era quien daba clases a sus hijos, así que ella y sus sobrinos se mudaron también. Entonces se casó con Katie y nada cambió".
Es así que de acuerdo con el diario, Katie no está dispuesta a aguantar más la situación, así que ha impuesto una serie de normas a Tom: "Katie defiende que su casa debe ser para ellos y sus hijos. Claro que los familiares de él puede ir de visita cuando quieran, pero siempre que avisen con antelación y no se queden a dormir".
Bien reza el dicho: "El casado, casa quiere", y no precisamente para compartirlo con otras personas, más que su recién formada familia.