
El príncipe Enrique de Inglaterra se gastó 10.000 libras (11.310 euros) en botellas de champán para relajarse con amigos, según revela el periódico británico The Sun.
Enrique, hijo menor del príncipe Carlos y Lady Di, compró botellas de champán Moet y Laurent Perrier para él, amigos y desconocidos en el club nocturno Boujis de Londres, publica el diario.
“Debió tener quince botellas de champán en la mesa y calculo que desembolsó más del doble de esa cantidad para otra gente, fue realmente generoso”, dijo Mustafa Ahmed, miembro del club.
“Las botellas cuestan 200 libras (unos 222 euros) cada una, pero él no hacía más que ordenar más. Debió pagar unas 10.000 libras en unas cuatro horas”, agregó.
Pero no es la primera vez que el hermano menor del príncipe Guillermo, se gasta más de un sueldo en bebidas alcohólicas. En agosto pasado coincidió en un conocido local con algunos de los miembros del Chelsea y, en un acto de cortesía, invitó al equipo una botella de champagne, valorada en 650 libras. Después escogió un exclusivo cocktail de 350 libras para compartirlo con su amigo.
Enrique está aprendiendo a pilotar helicópteros del Ejército y en dos semanas sabrá el tipo de aparato que tendrá a su cargo, Apache, Lynx o Gazelle.