
La actriz Lindsay Lohan tendrá que llevar un dispositivo que monitorea su consumo de alcohol, por disposición de una jueza, luego que la semana pasada no acudiera a una audiencia sobre su libertad condicional en un caso por conducir ebria, ocurrido en 2007.
La jueza de Beverly Hills, Marsha Revel, también ordenó que la actriz de 23 años fuera sometida, semanalmente, a pruebas sobre consumo de alcohol y drogas en Los Angeles, sin prestar atención a los argumentos de que el dispositivo interferiría con los próximos proyectos de Lohan.
Lohan, quien argumentó que no pudo llegar a su audiencia de la semana pasada porque su pasaporte fue robado en Francia, apareció el lunes ante el tribunal 10 minutos tarde, luciendo nerviosa y vestida recatadamente con una blusa blanca y unos pantalones de traje negros.
Finalizada la audiencia, Lohan y su abogado abandonaron la corte sin prestar declaración alguna a los medios que esperaban fuera del recinto judicial.
La magistrada dispuso además, una audiencia por violación de libertad condicional para el próximo 6 de julio.