
Tras haber recibido la orden de portar un dispositivo que monitoree su consumo de alcohol y acudir semanalmente a pruebas sobre consumo del mismo más drogas en Los Angeles, Lindsay Lohan reaparece en público con cambio de look.
Lohan, que se libró de ir a prisión gracias al pago de una fianza, vuelve a lucir melena rubia luego de permanecer nueve horas en el salón de Andy Lecompte.
Y ahora que la actriz no puede ni oler el alcohol, afirma que la Coca Cola, el Red Bull, el agua y su trabajo son sus mejores aliados para pasarla bien, pobre a la hora que se viene a dar cuenta de eso.
