
Al parecer, la actriz no está tomando en serio sus problemas con la justicia y sigue tentando a la suerte. Lindsay Lohan tiene una nueva orden de arresto por incumplir los términos de su libertad condicional.
La jueza Marsha Revel tuvo una reunió con los abogados de la actriz en Los Ángeles después de que la pulsera que lleva en uno de sus tobillos detectara posibles indicios de consumo de alcohol, algo que tenía terminantemente prohibido.
Además de la orden de arresto que pesa en su contra, Lohan deberá pagar una fianza de 200 mil dólares, informó la prensa local.
Según la prensa local, la pulsera se activó en la noche del domingo durante la gala de los MTV Movie Awards. Ahora, se espera que Lohan se presente ante las autoridades y salga en libertad tras depositar la fianza.
La vista judicial sobre el caso por conducir ebria en 2007 contra la actriz continuará el 6 de julio.