
Científicos estudiarán los genes del ex líder de Black Sabbath para explicar su supervivencia tras más de cuarenta años de excesos.
Una inversión de más de 32 mil euros para estudiar el genoma de Ozzy Osbourne y averiguar cómo es posible que su organismo aún no haya sucumbido ante el abuso de alcohol y drogas durante cuatro décadas.
Tras el estudio, el rockero británico, de 61 años, se convertirá en una de las pocas personas del mundo que contarán con un mapa exacto de sus genes, analizado al milímetro por los científicos.
Con la investigación, la compañía estadounidense Khome intentará entender el porqué de la supervivencia de algunas personas a una vida de excesos.
"Secuenciar y analizar a individuos con historias médicas extremas constituye un gran valor científico en potencia", dijo Nathan Pearson, el director de la investigación en Khome.
Los resultados de las pruebas tardarán al menos tres meses, dijeron los estudiosos.