
Ya se lo venían advirtiendo en reiteradas ocasiones; pero la actriz prefirió no hacer caso de los sanos consejos que se le daban y ahora pagará su desacato con la prisión.
Tras un largo día en la Corte Superior de Los Angeles, la Juez Marsha Revel sentenció a Lindsay Lohan a 90 días de cárcel, por haber violado los términos de su libertad bajo palabra, que le fueran impuestos por conducir en estado de embriaguez en 2007.
La magistrada sostiene que la protagonista de ‘Juego de gemelas’ no cumplió con su obligación de asistir semanalmente a unas clases orientativas sobre el consumo de alcohol.
Pero eso no es todo, además de cumplir su estancia en prisión, Lindsay ingresará como interna a un programa de rehabilitación durante otros 90 días.
Cheryl Marshall, copropietaria del programa de clases educativas 'Right On', que siguió Lohan, declaró que la actriz violó la orden judicial de asistir a esas clases y ha asegurado que ésta faltó hasta en nueve ocasiones a su cita.
Al escuchar su sentencia, la actriz rompió en llanto, no pudiendo ser consolada por su abogada, quien también se mostró desolada con la misma.
Ahora, Lindsay Lohan deberá entregarse a la policía antes del 20 de julio.