
Lindsay Lohan recobró su libertad sin cumplir íntegramente la pena de 90 días a la que fuera condenada por una jueza de Los Ángeles.
Lohan, que solo permaneció en prisión 13 de los 90 días de sentencia, fue llevada al Centro Médico de UCLA en Los Angeles y no al Morningside Recovery como estaba planeado, para dar inicio a sus 90 días de internamiento.
El mes pasado, la jueza Marsha Revel condenó a la intérprete a tres meses de prisión (uno por conducción temeraria, y otros 2 por dos cargos al conducir bajo los efectos del alcohol en 2007), afirmando que ésta no cumplió con su obligación de asistir semanalmente a unas clases orientativas sobre el uso del alcohol.