
La noche del domingo, Mel Gibson estrelló su Maserati 2008 contra una de las colinas que rodean el distrito de Malibú (Los Ángeles). Afortunadamente, el actor, que dio negativo en la prueba de alcoholemia, salió ileso del accidente.
A parecer, Gibson perdió el control de su coche pasadas las ocho y media de la noche, y chocó el deportivo contra unas rocas mientras se dirigía hacia el sur de la ciudad. En su declaración, éste aseguró que no hablaba por el móvil mientras conducía; pero que tal vez se habría quedado dormido.
“No entiendo cómo mi auto se salió de la ruta y fue a parar contra la ladera de la montaña”, dijo Gibson a los oficiales que lo atendieron tras el incidente.
La estrella hollywoodense volvía a Los Angeles luego de un viaje de pesca de dos semanas con sus dos hijos en las islas Fiji.