
Al parecer, la cantante y actriz Whitney Houston, quien lucha desde hace varios años contra su adicción a las drogas, las cuales llegaron a tenerla al filo de la muerte y que también la alejaron de los escenarios, tiene una nueva adicción.
Houston, que intentó regresar a los escenarios de la mejor manera; pero no pudo evitar las secuelas que le dejaron sus adicciones, levantando todo tipo de críticas, ahora enfrenta un problema con la comida.
Según testigos, la intérprete, dueña de una de las voces más prodigiosas de la música en la década de los 80 y 90, estaría ingiriendo grandes cantidades de comida. Tal sería la obsesión que la cantante tiene con los alimentos, que en las últimas semanas engordó varios kilos, generando un repentino y notorio cambio en su figura.
Según publica Europa Press, hay quienes afirman que Houston ya superó los 90 kilos de peso y que muchos testigos pudieron ver el nuevo físico de la artista, mientras disfrutaba de unos días de sol junto a su hija en las Bahamas.
Otra fuente declara que la artista parece haber cambiado las drogas "por la comida basura para sentirse mejor".
"Los familiares de Whitney estaban preocupados por su coqueteo con las drogas, pero ahora les preocupa su apetito insaciable", añade esta persona.
Pues bien reza un dicho: “Todo en exceso hace daño”, y es lo que debería tomar en cuenta la alicaída cantante norteamericana. Aunque no se trata de uno de sus anteriores vicios (los más peligrosos) ella tiene que cuidar mejor su salud para no caer víctima de otro tipo de enfermedades, entre ellas la obesidad, colesterol, hipertensión, diabetes, o problemas cardiovasculares.