
George Michael se presentó ante un tribunal de Londres para declararse culpable de los delitos de posesión de cannabis y de haber conducido bajo el efecto de las drogas, la madruga del pasado 4 de julio, cuando empotró su coche contra una tienda de fotografía.
De momento, Robin McPhee, el juez encargado del caso, prohibió al cantante, de 47 años, conducir durante seis meses y anunció que su condena definitiva se dictará el 14 de septiembre, mientras se investiga el cumplimiento de una anterior condena por el mismo delito en 2007.
McPhee también pidió conocer el impacto que pudo tener en el comportamiento de Michael un sedante que toma por prescripción médica, y le dejó en libertad bajo fianza a la espera de sentencia, según informó la agencia local de noticias PA.
"Dejo claro que las opciones con respecto a la sentencia siguen abiertas, incluido el encarcelamiento. Es una cuestión seria. Su conducción fue extremadamente deficiente y hubo un accidente. Hay también una condena de hace tres años", indicó el juez.