
Tras permanecer 15 horas en prisión, de los 30 días a los que fue sentenciada, y pagar una fianza de 300 mil dólares, Lindsay Lohan tomó la decisión de ingresar voluntariamente a una clínica de rehabilitación para tratar sus adicciones.
Lohan, de 24 años, fue sentenciada por el juez Elden Fox por violar los términos de su libertad condicional y dar positivo en los test de droga a los que debía ser sometida. Sin embargo, la protagonista de 'Chicas Malas' salió del Centro de detención regional Century en la madrugada del sábado.
El próximo 22 de octubre, la actriz deberá presentarse nuevamente ante el juez, quien evaluará su situación y decidirá el futuro de Lindsay.