
Estos sin que son malos tiempos para la cantante británica, quien después de perder a su segundo bebé, ha sido ingresada nuevamente a un centro hospitalario para tratar una severa infección.
Lily Allen lleva unos días ingresada en un hospital de Londres a causa de una septicemia, que felizmente está siendo controlado por los médicos.
A través de un comunicado, el representante de la intérprete de ‘Smile’ a declarado lo siguiente: “Lily Allen ha vuelto al hospital, donde está siendo tratada por un cuadro de septicemia. Está respondiendo bien al tratamiento y su condición sigue mejorando”.
“(Lily Allen) Agradece a todos los mensajes y el apoyo prestado, y pide que, mientras se recupera, se les deje solos a ella y su novio Sam Cooper”, continua el comunicado.
Lily perdió a su bebé a los seis meses de embarazo la pasada semana. Mediante el Twitter agradeció el apoyo de sus fans en esos duros momentos y les pidió que rezaran por ella y por su hijo.