
Si el amor acaba es mejor decir adiós, y este año se ha convertido en uno de divorcios y separaciones, por supuesto, unos más escandalosos que otros, y con inocentes niños de por medio.
Empecemos la lista:
Tom Cruise y Katie Holmes, que hasta el momento no han salido a desmentir rumores de crisis en su matrimonio; pero ya viven separados.
Eva Longoria que puso fin a su matrimonio por supuestas infidelidades de Tony Parker.
Leticia Cyrus y Billy Ray, padres de la famosa Miley Cyrus, por una supuesta infidelidad de Leticia.
Chrlie Sheen y el divorcio de su tercera esposa, Brooke Mueller.
Christina Aguilera y Jordan Bratman tras 5 años de matrimonio y un hijo en común.
Courteney Cox y David Arquette tras once años de matrimonio y una hija de seis años.
Halle Berry, quien dejó al modelo Grabriel Aubry, padre su hija Nahala.
Cheryl y Ashley Cole también se sumaron a la lista de los divorciados.
Tiger Woods y Elin Nordegren, protagonistas del divorcio más caro y escandaloso por las infidelidades del golfista.
Kate Winslet del director Sam Mendes.
Sandra Bullock de Jesse James, por las infidelidades de éste.
Mel Gibson de su joven novia Oksana Grigorieva, madre de su octava hija, por supuesto maltrato físico y psicológico de la estrella del cine.
Avril Lavigne de Deryck Whibley.
Rachel Weisz y Darren Aronofsky.
Jennifer Love y Jamie Kennedy.
Charlize Theron y Stuart Townsend, cuando todo era “color de rosa” anunciaron su separación.
¿Seguiremos añadiendo nombres a esta penosa lista? Esperemos que no!